El jade se forma en las profundidades de la tierra, donde se encuentran las placas tectónicas: fluidos que circulan por la roca a una presión enorme depositan minerales nuevos, ya sea rellenando las grietas por las que avanzan o reemplazando la roca que atraviesan, y a lo largo de tiempos geológicos esos cuerpos minerales se convierten en jadeíta o nefrita. La jadeíta crece en zonas de subducción, donde una placa se hunde bajo otra, y la nefrita crece donde fluidos calientes reaccionan con mármol o serpentinita. Las dos terminan como masas de cristales diminutos entrelazados, y por eso el jade, aunque solo tiene de 6 a 7 en la escala de Mohs, es uno de los materiales gemológicos más tenaces que se conocen. Toda joya de jade auténtico conserva señales de cómo se formó.
¿Cómo se forma el jade?
El jade se forma por metamorfismo, en las profundidades de la tierra, a alta presión y con fluidos ricos en agua, y no al enfriarse a partir de magma ni al depositarse como sedimento. Los fluidos transportan sodio, calcio, magnesio y sílice disueltos a través de la roca. O bien depositan minerales nuevos directamente en las grietas por las que circulan, o bien reaccionan con la roca que encuentran y reemplazan sus minerales por otros nuevos.
Imagínalo como una red de tuberías. Los fluidos circulan por las fracturas y por los contactos entre distintos tipos de roca, así que el jade crece donde pasaban las tuberías: en vetas, lentes y bolsas, y no en capas gruesas y parejas. La jadeíta se forma a decenas de kilómetros de profundidad y la nefrita a menos profundidad, y en los dos casos la roca tiene que volver a subir y quedar al descubierto, algo que tarda millones de años más.

¿El jade es una roca metamórfica?
El jade es una roca metamórfica: el jade jadeíta y la nefrita son masas de cristales pequeños que crecieron o se recristalizaron bajo presión mientras los atravesaban fluidos. Como cada pieza está formada por incontables cristales y no por uno solo, los geólogos la clasifican como roca, una distinción que explicamos en nuestra guía sobre si el jade es una roca o un mineral. Ninguno de los dos jades es ígneo (formado al enfriarse una roca fundida) ni sedimentario (formado por capas de granos).
Cómo se forma la jadeíta en las zonas de subducción
La jadeíta se forma donde una placa oceánica se hunde bajo otra placa, a alta presión pero a solo unos cientos de grados Celsius, y vuelve a la superficie dentro de la serpentinita. La combinación es poco común. En las profundidades de la tierra, la presión y la temperatura normalmente suben juntas, así que la roca a esa profundidad suele estar caliente. Una zona de subducción rompe ese patrón: la placa que se hunde está fría y baja lo bastante rápido para alcanzar una gran presión antes de tener tiempo de calentarse. Una revisión de 2015 sobre la jadeitita del mundo sitúa la mayor parte por debajo de unos 500 °C y a una presión de entre unas 10 000 y 20 000 veces la de la superficie, y un estudio de la jadeitita guatemalteca la ubicó a unos 30 kilómetros de profundidad. En nuestra guía sobre qué es la jadeíta y dónde se extrae explicamos el mineral en sí y sus fuentes actuales.
De forma simplificada, el proceso tiene cuatro etapas:
- Subducción. Una placa oceánica desciende bajo otra placa y arrastra consigo hacia abajo basalto rico en sodio y sedimentos del fondo marino.
- Deshidratación. A medida que la placa se hunde y se calienta, los minerales hidratados que contiene se descomponen y liberan un fluido que lleva sodio, aluminio y sílice.
- Cristalización. El fluido sube y entra en la roca del manto que está sobre la placa, convierte esa roca en serpentinita y deposita jadeitita dentro de ella.
- Ascenso. La serpentinita es más ligera que la roca que la rodea, y a medida que sube a lo largo de fallas durante millones de años, lleva bloques de jadeitita hacia la superficie, donde la erosión termina por dejarlos al descubierto.
Por qué la jadeíta aparece en vetas y lentes
La jadeitita crece de dos maneras, y las dos producen cuerpos irregulares. En algunos lugares cristaliza directamente a partir del fluido mientras este avanza por las grietas, y las rellena como los minerales rellenan una veta. En otros, el fluido se infiltra en una roca más antigua atrapada en la zona y la transforma. Los geólogos llaman a la primera tipo P, por precipitada, y a la segunda tipo R, por reemplazada.
Sea cual sea la manera, los cuerpos son irregulares en forma, grano y color, y la calidad puede cambiar en unos pocos centímetros. Dos bloques de la misma mina de Hpakant pueden tener un material completamente distinto. Esa irregularidad, más que cualquier otra cosa, es lo que convierte la compra de jadeíta en bruto en una apuesta: el du shi (赌石), como se le llama en el comercio.
Cómo se forma la nefrita: dos rutas
La nefrita se forma a menor presión que la jadeíta, cuando fluidos calientes reaccionan con una de dos rocas ricas en magnesio: el mármol dolomítico o la serpentinita. Los geólogos dan a sus dos tipos el nombre de esas rocas, y la ruta decide en gran parte el color.
En la ruta del mármol, fluidos ricos en sílice, que muchas veces libera un granito cercano a medida que se enfría, reaccionan con el mármol dolomítico y convierten esa roca carbonatada en tremolita. El mármol tiene poco hierro, así que esta ruta da la mayor parte de la nefrita blanca y pálida, incluida la nefrita de Hetian blanca de las montañas Kunlun. Donde hay más hierro o grafito, la misma ruta puede dar piedra verdosa o negra.
En la ruta de la serpentinita, fluidos ricos en calcio que vienen de la roca vecina reaccionan con la serpentinita a lo largo del contacto entre las dos. La serpentinita tiene más hierro, así que esta nefrita sale verde, y muchas veces tiene pequeños puntos negros de cromita o magnetita heredados de la propia serpentinita. Los puntos son parte de la formación de la piedra, no un daño. Columbia Británica, Nueva Zelanda y los montes Sayanes Orientales, en Siberia, tienen nefrita de este tipo. La regla del color es una tendencia con excepciones, así que el color por sí solo no te dice qué ruta siguió una pieza.
¿De qué está hecho el jade?
El jade está hecho de uno de dos tipos de mineral: la jadeíta, un silicato de sodio y aluminio del grupo de los piroxenos con la fórmula NaAlSi₂O₆, o la tremolita y la actinolita, silicatos de calcio y magnesio del grupo de los anfíboles con la fórmula Ca₂(Mg,Fe)₅Si₈O₂₂(OH)₂.
La jadeitita, la roca que se vende como jade jadeíta, está formada casi por completo por jadeíta y por lo general contiene un poco de hierro. La nefrita es tremolita cuando predomina el magnesio, y pasa gradualmente a actinolita a medida que el hierro ocupa el lugar del magnesio. Los dos minerales también crecen con formas distintas, y, para quien compra, la forma importa más que la fórmula. La jadeíta cristaliza en granos cortos y compactos, apretados unos contra otros, lo que deja que la luz entre en la piedra y le da a la jadeíta fina su aspecto vítreo. La nefrita crece como fibras microscópicas enmarañadas en haces que se cruzan unos con otros como un fieltro, lo que convierte la luz en un brillo suave y aceitoso y hace que la piedra sea más difícil de romper.
El color viene de trazas de otros elementos, y en nuestra guía sobre los colores del jade explicamos cómo se llama cada tono y qué se dice que significa. En la jadeíta, el cromo da los verdes vivos y el hierro los más apagados; en la nefrita, el hierro con algo de cromo produce el verde, y la nefrita blanca casi no tiene ninguno de los dos.

¿Qué tan duro es el jade?
El jade tiene una dureza de 6 a 7 en la escala de Mohs: la jadeíta, de 6.5 a 7, y la nefrita, de 6 a 6.5. Las dos son más duras que el vidrio y que la mayoría de los aceros comunes, pero no más que el cuarzo, el mineral más común de la arena.
La escala de Mohs ordena los materiales según cuál puede rayar a cuál, así que da un orden y no escalones iguales. La tabla muestra dónde queda el jade frente a materiales con los que entra en contacto todos los días.
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Material |
Dureza de Mohs |
Frente al jade |
|---|---|---|
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Acero común, como la hoja de un cuchillo |
Alrededor de 5.5, según el acero |
Por lo general no raya el jade; el acero templado se acerca a su dureza |
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Vidrio de ventana |
Alrededor de 5.5 |
No raya el jade; el jade raya el vidrio |
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Nefrita |
6-6.5 |
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Jadeíta |
6.5-7 |
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Cuarzo: arena, polvo, cuentas de cuarzo |
7 |
Raya la nefrita y puede marcar la jadeíta |
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Zafiro y rubí |
9 |
Rayan los dos jades |
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Diamante |
10 |
Raya los dos jades |
El jade no es la piedra más dura: el zafiro, el rubí y el diamante están por encima de él, y en nuestra comparación entre jade y diamante explicamos en qué se diferencian. El diamante es mucho más duro, pero el jade es mucho más difícil de romper.

¿El jade se puede rayar?
El jade se puede rayar con cualquier cosa al menos tan dura como él, y lo que suele hacerlo es la arena de cuarzo. Un cuchillo de cocina por lo general no lo marca, y por eso algunos compradores intentan rayar una piedra con un cuchillo para comprobar que es jade, pero la prueba no demuestra nada: el vidrio y el cuarzo también resisten la hoja de un cuchillo, los aceros varían en dureza y raspar una pieza terminada puede dañarla. En nuestra guía de pruebas caseras para el jade repasamos las comprobaciones que sí te dicen algo.
En el uso diario, un paño con polvo, la arena en un bolsillo o una pulsera de cuarzo que se lleva junto al jade dejan rayas finas con el tiempo, y la nefrita se marca con un poco más de facilidad que la jadeíta. Guardar el jade en su propia bolsita, lejos de diamantes, zafiros y cuarzo, evita la mayor parte de ese desgaste.
¿El jade es una piedra blanda?
El jade no es una piedra blanda: incluso la nefrita, que en chino se llama ruanyu, “jade blando”, tiene de 6 a 6.5 en la escala de Mohs y es más dura que el vidrio. El nombre solo marca el medio punto que la separa de la jadeíta, el “jade duro”. Los dos nombres son bastante recientes: se acuñaron en Japón en 1890 como traducciones de jadeíta y nefrita, y pasaron al chino en 1921.
¿El color del jade cambia su dureza?
El color del jade no determina su dureza: la jadeíta blanca, verde y lavanda está en el mismo rango de 6.5 a 7 en la escala de Mohs, y la nefrita blanca, verde y negra, en el mismo rango de 6 a 6.5. Dentro de cada tipo, la textura y la estructura influyen más que el color, así que no puedes juzgar la dureza de una piedra por su color.
¿Qué tan resistente es el jade?
Para ser una gema, el jade es excepcionalmente resistente por la forma en que encajan sus cristales. Una grieta que empieza en la jadeíta tiene que atravesar un grano tras otro, cada uno orientado en una dirección distinta, y una que empieza en la nefrita tiene que avanzar serpenteando a través de un fieltro de fibras y separarlas. Un estudio de laboratorio de 1973 midió la energía superficial de fractura, es decir, la energía necesaria para abrir una grieta nueva: la jadeíta necesitó unas 24 veces más que el vidrio, y la nefrita, casi el doble que la jadeíta. Las cifras vienen de muestras de prueba, no de piezas terminadas que caen al piso.
La dureza y la tenacidad miden cosas distintas: la dureza es cuánto resiste una piedra a rayarse, y la tenacidad, cuánto resiste a romperse. La jadeíta es un poco más dura que la nefrita, pero la nefrita es la más tenaz de las dos. A la nefrita se le llama con frecuencia la gema más tenaz, y según las mediciones de 1973 supera a la jadeíta, al vidrio y al cuarzo, pero ningún estudio ha comparado todos los materiales naturales, así que “la más tenaz del mundo” es una forma de hablar. Esa misma tenacidad explica por qué los pueblos antiguos, de China a Nueva Zelanda, desbastaban el jade hasta darle forma de hachas y azuelas, y por qué se puede tallar en piezas delgadas sin que se quiebre.
Vemos la diferencia en las piezas que los clientes nos vuelven a enviar tras un accidente: un brazalete de jade nefrita (pulsera rígida de una sola pieza) suele volver con una astilladura o una marca de golpe, no con una rotura limpia. Aun así, la tenacidad tiene límites. Más de la mitad de los brazaletes rotos que vemos se cayeron mientras se los quitaban o se los ponían, por lo general sobre un piso de cerámica, y por eso te sugerimos ponerte y quitarte el brazalete sobre una cama o una toalla. Si llega a partirse, en nuestra guía sobre qué pasa cuando se rompe el jade explicamos la reparación y las costumbres antiguas. Cuando una pieza se rompe con un golpe que pareció casi nada, lo habitual es que ya tuviera dentro una fractura fina, que dejó su formación o el corte.
¿Cuáles son las características físicas del jade?
Las características físicas del jade dependen de qué jade sea: la jadeíta es un poco más dura, más pesada y más vítrea, mientras que la nefrita es más tenaz, más ligera y de brillo más aceitoso. Los valores de la tabla son típicos y cambian un poco según la composición.
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Jadeíta |
Nefrita |
|---|---|---|
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Mineral |
Jadeíta, grupo de los piroxenos |
De tremolita a actinolita, grupo de los anfíboles |
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Microestructura |
Cristales granulares entrelazados |
Fibras microscópicas enmarañadas, como un fieltro |
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Dureza de Mohs |
6.5-7 |
6-6.5 |
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Tenacidad |
Excelente, un poco menor que la de la nefrita |
Excepcional, mayor que la de la jadeíta |
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Peso específico |
Alrededor de 3.34 |
Alrededor de 2.95 |
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Índice de refracción |
Alrededor de 1.66 |
Alrededor de 1.61 |
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Brillo |
De vítreo a graso |
De graso a vítreo, muchas veces céreo |
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Transparencia |
De opaca a semitransparente |
De translúcida a opaca |
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Fractura |
De astillosa a granular |
Astillosa |

¿El jade es pesado?
El jade es pesado para su tamaño, y la jadeíta es la más pesada de las dos: una pieza de jadeíta pesa alrededor de un cuarto más que la misma pieza en cuarzo, que tiene un peso específico de unos 2.65, y alrededor de un octavo más que la misma pieza en nefrita. El peso específico compara el peso de una piedra con el peso del mismo volumen de agua y da el mismo número que la densidad en gramos por centímetro cúbico, así que la densidad de la jadeíta es de unos 3.34 g/cm³ y la de la nefrita, de unos 2.95 g/cm³. En la mano, el peso es solo una pista; un gemólogo mide el peso específico con una balanza, e incluso esa medición reduce las posibilidades, pero no identifica la piedra.
¿Cómo llega el jade desde las profundidades hasta la superficie?
El jade llega a la superficie cuando la formación de montañas lo levanta y la erosión retira la roca que tiene encima; después, los ríos y los glaciares lo sueltan y se lo llevan en forma de bloques y cantos envueltos en una piel alterada por la intemperie.
Gran parte del jade que se extrae ya no está donde se formó. La mayor parte de la jadeíta en bruto de Hpakant se saca en forma de bloques de antiguas gravas de río en lugar de cortarse de la roca madre, y la nefrita de Hetian más apreciada se recoge en cauces y lechos secos aguas abajo de sus yacimientos. La intemperie, las heladas y los terremotos desprenden trozos del yacimiento primario, los ríos los llevan corriente abajo y, con el tiempo, la arena y el agua les desgastan las esquinas. El agua en movimiento también clasifica la piedra. El jade resiste la rotura mucho mejor que la roca que lo rodea, así que un río muele la roca más débil hasta volverla arena y deja el jade concentrado en sus gravas, y los trozos que sobreviven suelen ser densos y sanos, aunque los cantos de río también pueden tener grietas.

La piel es lo último que adquiere la piedra. El contacto prolongado con la intemperie y con agua cargada de minerales altera el exterior; en los cantos rodados de Hetian, la piel de color se llama pi se (皮色), y en nuestra guía sobre las tres formas del jade de Hetian explicamos por qué los cantos con esa piel se venden con sobreprecio. En mis compras, los bloques de jadeíta de río suelen tener una piel delgada que deja ver más de lo que hay dentro, mientras que los bloques que estaban lejos del río muchas veces tienen una piel gruesa sobre una capa turbia que los comerciantes llaman wu (雾), “niebla”, y en los dos casos una ventana pulida solo muestra una pequeña zona. En nuestra guía sobre cómo se ve el jade en bruto describimos el material antes del corte. La jadeíta amarilla y la roja también se forman cerca de la superficie: los minerales de hierro se acumulan en la piel y a lo largo de las grietas después de que la piedra queda expuesta, y por eso en el comercio el verde se considera un color de origen y el amarillo y el rojo, colores secundarios.

Una piel también oculta la piedra, y es fácil de falsificar: los laboratorios gemológicos han documentado brazaletes de nefrita con una piel de imitación rellena de resina, así que una piel por sí sola no prueba que la pieza venga de un río ni dice nada de su calidad.
¿Por qué el jade solo se encuentra en pocos lugares?
El jade se encuentra en pocos lugares porque necesita condiciones raras para formarse y después tiene que llegar entero a la superficie. La jadeíta es la más exigente: una zona de subducción, serpentinita, los fluidos adecuados, ricos en sodio y aluminio, y luego un ascenso y una erosión que la saquen antes de que se altere o vuelva a quedar enterrada. Una revisión de 2015 contó 19 yacimientos de jadeitita en el mundo, y pocos de ellos dan material con calidad de gema. La nefrita pide menos y aparece en más continentes. En nuestra guía sobre dónde se encuentra el jade repasamos los yacimientos país por país, y en otra guía comparamos el jade birmano, guatemalteco y de Hetian. El origen describe el material típico, no la calidad de una pieza concreta.
Cómo se nota la formación del jade en la piedra terminada
En la piedra terminada, la formación del jade se nota en la textura, la translucidez, el patrón de color, las líneas naturales y las grietas, varios de los rasgos con los que se clasifica en el comercio. En nuestra guía sobre el jade imperial, tipo hielo y verde manzana mostramos cómo se clasifican los dos primeros.
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Término del comercio |
Qué describe |
De dónde viene |
|---|---|---|
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Zhong (种), textura |
Lo finos y apretados que están los cristales |
El tamaño de grano quedó fijado cuando la roca cristalizó, y luego lo cambiaron la deformación y la recristalización posteriores |
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Shui (水), translucidez |
Hasta dónde llega la luz dentro de la piedra |
De granos finos y bien ajustados de jadeíta casi pura |
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Color en manchas o en vetas |
Color reunido en franjas o zonas |
En mucha jadeíta verde, el cromo llegó con los fluidos mientras crecían los cristales, muchas veces a lo largo de fracturas, así que el color tiende a seguir las antiguas tuberías |
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Cuixing (翠性), destellos |
Pequeños destellos en una cara pulida |
De la luz que se refleja en las caras planas de exfoliación de cada cristal de jadeíta |
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Líneas naturales de la piedra |
Fracturas cicatrizadas |
Son grietas antiguas que selló el crecimiento posterior de minerales; suelen ser menos graves que una grieta, aunque el largo, la profundidad y la posición siguen importando, y el nombre que se le dé en el comercio no prueba por sí solo de cuál se trata |
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Grietas |
Fracturas, abiertas u ocultas en el interior |
De tensiones durante el ascenso o después; son lo que el cortador tiene que rodear |
La fila del color tiene un lado práctico que todo comprador de jadeíta aprende. Los mineros y comerciantes de Hpakant lo resumen en “diez verdes, nueve grietas” (十绿九裂): el verde tiende a reunirse a lo largo de las antiguas vías de los fluidos, y la piedra suele agrietarse después justo por esas vías. El dicho describe una tendencia y no una regla, pero coincide con lo que veo cuando compro material en bruto para brazaletes. Si pones en fila piedras semitransparentes con una franja completa de color, la mayoría esconde grietas, grandes o pequeñas; solo unas pocas darán un brazalete con verde en todo el aro que evite todas las fisuras. Aun así, el verde en una pieza terminada no significa que esté agrietada; cada pieza hay que revisarla por separado. El verde que queda entre las grietas no se desperdicia: se puede cortar en piezas más pequeñas, como los cabujones de unos aretes colgantes de jade. El brazalete con verde en todo el aro sigue siendo raro, y esa rareza, junto con la apuesta del material en bruto, explica buena parte de por qué el jade fino es tan caro.
Las grietas las reviso en cada ventana, la pequeña cara que el vendedor pule a través de la piel. Las busco donde la ventana se encuentra con la piel y las sigo para ver hacia dónde se adentran en la piedra, porque esa dirección decide por dónde puede pasar la sierra cuando se abre el material en bruto.

¿Cómo se convierte el jade en joyería?
El jade se convierte en joyería en cinco pasos: corte, diseño, talla, pulido y encerado. Nuestra jadeíta pasa por los cinco en nuestro propio taller en Kunming, y como las herramientas de metal apenas cortan el jade, cada paso que quita piedra usa herramientas diamantadas o abrasivos.

- Corte. Abrimos el material en bruto con una sierra enfriada con aceite o con una sierra de hilo diamantado, siguiendo las grietas y las franjas de color para que el corte evite las fracturas importantes y conserve el material aprovechable. En el comercio, el primer corte se considera la decisión más importante de todo el proceso, porque su ángulo fija tanto el rendimiento como el valor final.
- Diseño. El tallador dibuja el diseño sobre el bloque cortado adaptándolo a su forma, su color y sus defectos, con la idea de evitar las grietas, aprovechar bien el color y desperdiciar lo menos posible. Colocar una mancha de color justo donde el diseño la necesita se llama qiao se (俏色), y donde queda una grieta fina, el diseño corre a lo largo de ella en lugar de dejar que atraviese una zona lisa. Tallar alrededor de una grieta no hace más fuerte la piedra en ese punto, así que cualquier grieta que quede en una pieza terminada debe mostrársele a quien compra; te enviamos fotos a contraluz de nuestras piezas si nos las pides. Un bloque de color parejo y sin grietas puede convertirse en un brazalete o en un anillo de jade macizo cortado de una sola pieza; un bloque con color en una esquina es más probable que termine como un dije de jadeíta tallado.
- Talla. Se desgasta el jade sobrante, primero para sacar la forma general y luego para tallar el detalle. En nuestro taller, las piezas de calidad comercial se tallan sobre todo a máquina y se terminan a mano, y las piezas de gama alta se tallan por completo a mano, con el tallador guiando herramientas eléctricas diamantadas; en nuestra guía sobre la talla a mano y a máquina explicamos la diferencia.
- Pulido. La superficie se trabaja con barras abrasivas y polvo de diamante cada vez más finos, desde los granos gruesos que eliminan las marcas de las herramientas hasta los finos que sacan un pulido vítreo. El pulidor tiene que eliminar todas las marcas de herramienta sin desdibujar los bordes de la talla, y este paso decide en buena parte cómo se siente la pieza terminada.
- Encerado. La pieza terminada se limpia y se sumerge en cera caliente, que deja una capa fina y rellena los poros microscópicos de la superficie; luego se enfría y se abrillanta. Aplicar una capa fina de cera de pulido es un último paso habitual en el jade: aviva el brillo sin cambiar el interior de la piedra, y esa cera se va desgastando con el uso. La jadeíta tipo A suele terminarse así. El encerado no es el tratamiento de la jadeíta tipo B, que se blanquea con ácido y luego se impregna con polímero o cera; que una pieza sea tipo A es una cuestión de tratamiento, y eso lo resuelve un informe de laboratorio.
Otras preguntas sobre cómo se forma el jade
¿Cuánto tarda en formarse el jade?
El jade no tiene un tiempo de formación único. La roca cristaliza a lo largo de tiempos geológicos, el ascenso tarda millones de años más y después la erosión la deja al descubierto. Cuándo se formó es otra pregunta: la datación más citada da a la jadeitita de Myanmar unos 77 millones de años, aunque circones de la misma roca con edades más antiguas mantienen abierta la cuestión, y la nefrita de Cowell, en Australia Meridional, se formó cuando se alteraron sus rocas encajantes, hace entre unos 1700 y 1600 millones de años.
¿Se puede fabricar jade en un laboratorio?
La jadeíta se puede fabricar en un laboratorio, pero la jadeíta sintética no se ha convertido en un material de joyería. General Electric produjo jadeíta sintética con calidad de gema en la década de 1980, y la CIBJO, la confederación mundial de joyería, todavía describe la jadeíta sintética, en su guía de jade de 2026, como un material que se produce de forma experimental y que existe en forma de muestras de investigación. Por eso, si una pieza se ofrece como “jade creado en laboratorio”, es mucho más probable que sea vidrio u otra imitación que jadeíta sintética, y solo un informe de laboratorio identifica el material.
¿Dónde se originó el jade?
Las personas empezaron a trabajar el jade de forma independiente en varios lugares, entre ellos China, Mesoamérica y Nueva Zelanda, cada vez con piedra local. La tradición china es la más antigua que se conoce: el jade tallado de Xiaonanshan, en Heilongjiang, tiene unos 9000 años. Las dinastías y los grandes objetos del jade chino los tratamos en nuestra guía sobre el jade en la cultura y la historia de China, y en nuestro artículo sobre el significado del jade y las cinco virtudes explicamos lo que la piedra llegó a representar. Durante casi todos esos 9000 años, el jade chino fue nefrita; la jadeíta empezó a llegar de Birmania en cantidad apenas en el siglo XVIII.
¿Quién descubrió que el jade son dos piedras distintas?
El mineralogista francés Alexis Damour demostró en 1863 que el jade son dos piedras distintas: al analizar objetos de jade llevados a París desde China, encontró en algunos de ellos un mineral distinto y lo llamó jadeíta. El otro material ya tenía nombre, porque el geólogo alemán Abraham Gottlob Werner había descrito en 1780 la piedra de talla tradicional china como nefrita. En China, los comerciantes ya distinguían las dos. Desde la dinastía Qing, la jadeíta birmana se vendía como feicui (翡翠), mientras que yu (玉), en el comercio clásico del jade, quería decir sobre todo nefrita. Hoy, el certificado de laboratorio que acompaña a cada una de nuestras piezas todavía usa esos nombres: 翡翠 para la jadeíta y 和田玉, jade de Hetian, para la nefrita.
Soy Hong, fundador de BMjade. Compro jadeíta en bruto en las seis minas principales de Hpakant desde 2016, y aprender geología cambió mi forma de comprar. Una piel, una veta de verde o la forma en que se han gastado las esquinas de un bloque son la historia de la piedra escrita por fuera, y leerla bien es la mayor parte del trabajo. En nuestra página Sobre nosotros contamos más sobre cómo trabajamos.
Fuentes
- GIA. “Jade.” Descripción de la gema. Consultado en octubre de 2026.
- Harlow, George E., Tatsuki Tsujimori y Sorena S. Sorensen. “Jadeitites and Plate Tectonics.” Annual Review of Earth and Planetary Sciences 43 (2015): 105-138.
- Hughes, Richard W., Olivier Galibert, George Bosshart, Fred Ward, Thet Oo, Mark Smith, Tay Thye Sun y George E. Harlow. “Burmese Jade: The Inscrutable Gem.” Gems & Gemology, Spring 2000.
- Bradt, R. C., R. E. Newnham y J. V. Biggers. “The Toughness of Jade.” American Mineralogist 58 (1973): 727-732.
- CIBJO, The World Jewellery Confederation. “CIBJO Jade Guide: A Taxonomy for Fei Cui, Jade, Jadeite, Jadeitite, Nephrite and Yu.” Vigente a partir de septiembre de 2026. Consultado en octubre de 2026.