La forma segura de limpiar el jade es con agua tibia, una gota de jabón suave para trastes y un paño o un cepillo suave, y después secarlo bien. La suciedad de todos los días rara vez daña el jade; una limpieza equivocada, sí: cada año, entre tres y cinco de nuestros clientes nos escriben después de meter una pieza de jade en un pequeño limpiador ultrasónico, de los que se venden para lentes y joyas, y descubrir luego que tiene una grieta visible. Todas nuestras joyas de jade natural se pulen y se revisan en nuestro taller de Kunming antes de enviarse, y los pasos que siguen protegen ese acabado.

¿Cómo se limpia el jade?
Para limpiar el jade, usa agua a temperatura ambiente o tibia, una gota de jabón suave para trastes y un paño o un cepillo suave, y luego sécalo por completo; el GIA dice que el agua tibia con jabón es siempre una opción segura para el jade.
- Revisa la pieza antes de mojarla. Si la piedra se mueve en su engaste o si hay una línea de pegamento, un cordón o una grieta en la que se engancha la uña, eso cambia cuánta agua puede tocar la pieza.
- Llena un recipiente pequeño con agua a temperatura ambiente o tibia, nunca caliente, y agrega una gota de jabón suave para trastes.
- Limpia el jade con un paño suave mojado en el agua con jabón. En las zonas talladas y alrededor de los engastes de metal, usa un cepillo de dientes suave.
- Enjuágalo rápido bajo un chorro de agua limpia, con el desagüe del lavabo tapado, o sumérgelo en un segundo recipiente con agua limpia. No dejes la pieza en remojo y mantén fuera del chorro los cordones y los engastes con pegamento.
- Sécalo dando toquecitos con un paño suave y después déjalo secar al aire por completo antes de guardarlo.
El jabón solo sirve para quitar la grasa de la piel, la crema y el protector solar. Si una piedra de jade no tiene más que polvo, basta con agua sola y una gamuza suave.
¿Con qué frecuencia hay que limpiar el jade?
El jade que usas todos los días necesita un lavado con agua y jabón más o menos una vez al mes, o antes si empieza a verse apagado. Entre un lavado y otro, pásale un paño suave cuando te lo quites; la crema para manos, el perfume y el protector solar forman una película más rápido que la suciedad común. Una pieza que usas solo de vez en cuando necesita una pasada de paño antes de volver a su caja, y un lavado completo solo cuando se le forma una película visible.
La jadeíta y la nefrita se limpian igual
La jadeíta y la nefrita se limpian exactamente igual, con jabón suave, agua y un cepillo suave, y un lavado cuidadoso no daña a ninguna de las dos. Para limpiar la jadeíta, más que el mineral, lo que importa es si la piedra ha sido tratada, y por eso la lista de lo que no debes usar, más abajo, es más larga que la de lo que sí puedes usar.
Jade tallado
En las ranuras del jade tallado se acumulan jabón, grasa de la piel y pelusa, y para llegar a ellas lo indicado es un cepillo de dientes suave con un poco de agua jabonosa. Cepilla en el sentido de las líneas de la talla, no de forma transversal; luego enjuaga y seca la pieza con toquecitos, boca abajo, para que el agua salga de los cortes profundos y de los orificios. Nunca uses un palillo, un alfiler ni ninguna punta de metal: los bordes delgados de una talla y el borde de un orificio son los puntos donde el jade se astilla con más facilidad, y donde suelen estar las líneas ocultas.

¿Cómo se limpian las joyas de jade?
Las joyas de jade se limpian igual que una piedra suelta; lo que cambia de una pieza a otra es todo lo que rodea al jade: cordones, pegamento y metal.
Un brazalete (pulsera rígida de una sola pieza) aguanta la rutina completa de agua y jabón. Las pulseras de jade hechas de cuentas con hilo elástico, no: limpia cada cuenta con un paño húmedo con jabón, luego con otro paño humedecido en agua limpia, y deja secar la pulsera extendida, para que el hilo nunca se quede en remojo. En nuestra guía sobre cómo limpiar y cuidar una pulsera de jade también hablamos de bañarse, nadar y dormir con ella puesta.

Un anillo de jade de una sola pieza se lava como un brazalete. Un anillo con la piedra engastada en metal requiere más delicadeza alrededor del engaste: cepíllalo con suavidad, revisa que la piedra no se mueva y seca la parte de abajo del engaste, donde se junta el agua. Los pasos de nuestra guía para limpiar la piedra y el engaste de un anillo sirven tanto para los anillos de jade de una sola pieza como para los engastados.
Un dije de jade con cadena se puede lavar completo si no tiene nada pegado; en un dije con cordón, limpia solo la piedra y mantén secos los nudos. Si tu collar de jade tiene cuentas, cordón o asa, en nuestras notas sobre cómo limpiar cuentas, cordones y cadenas explicamos cada parte.
Los aretes acumulan más maquillaje, spray para el cabello y perfume que cualquier otra pieza, así que póntelos al final, después del maquillaje, el spray y el perfume. Si tus aretes de jade son de botón y van pegados, nunca los dejes en remojo; los engastes de bisel y de garras, en cambio, se pueden cepillar con suavidad y secar. En nuestra guía de limpieza de aretes también hablamos de los postes y los seguros.
Si el jade está montado en plata o en oro, limpia el metal con un paño suave y seco. Usa el paño para pulir plata solo en la plata de ley 925 maciza y no lo pases por las partes bañadas en oro, porque el producto pulidor del paño puede ir adelgazando el baño. No metas ninguna pieza de jade en líquidos limpiadores de plata por inmersión: son ácidos, y el GIA señala que los ácidos tibios pueden afectar el jade.
¿Qué no debes usar nunca para limpiar el jade?
Nunca limpies el jade con nada abrasivo, ácido, a base de solventes o que vibre; el agua tibia con jabón es el único limpiador que necesita el jade.
Nada divide tanto a las guías de cuidado como los limpiadores ultrasónicos. El GIA dice que la limpieza ultrasónica y la de vapor son seguras para el jade que no ha recibido ningún tratamiento, pero la American Gem Trade Association (AGTA) aconseja no usar limpiadores ultrasónicos ni siquiera en la jadeíta cuya única mejora es una capa de cera incolora; así se termina la mayor parte de la jadeíta, incluida la nuestra. Nuestra experiencia nos pone del lado de la AGTA, y la tabla de más abajo aplica ese criterio prudente a la limpieza en casa: tiene en cuenta la cera, un posible tratamiento, las líneas ocultas y los cordones, el pegamento y el metal que rodean la piedra. La jadeíta de textura fina y sin líneas suele salir intacta de un limpiador ultrasónico. Las piezas que se agrietan son las que tenían un defecto oculto: brazaletes con una línea interna fina que la vibración abrió hasta convertirla en una grieta en la cara interior, y ping an kou (discos de la paz) delgados o tallas pequeñas que se agrietaron en el borde del orificio o en el fondo de una línea tallada. Desde fuera nadie puede saber en cuál de los dos casos está su pieza, así que nosotros nunca metemos jade terminado en un limpiador ultrasónico.
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Limpiador o método |
¿Usarlo en casa? |
Por qué |
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Agua tibia, una gota de jabón suave para trastes, paño o cepillo suave |
Sí |
El GIA dice que el agua tibia con jabón es siempre una opción segura para el jade |
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Limpiador ultrasónico |
No |
La vibración puede abrir líneas ocultas y aflojar el pegamento y los engastes; la AGTA lo desaconseja incluso para la jadeíta encerada |
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Limpiador de vapor |
No |
El calor y la presión afectan el pegamento, la cera y las líneas ocultas |
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Pasta de dientes, bicarbonato de sodio |
No |
Son abrasivos: desgastan el pulido y la cera y rayan el metal |
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Vinagre, jugo de limón, líquido limpiador de plata |
No |
Son ácidos; el GIA señala que los ácidos tibios pueden afectar el jade |
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Alcohol, acetona, amoniaco, cloro |
No |
Pueden quitar el acabado de cera y, según el producto, dañar cordones, pegamento y metal; la AGTA aconseja mantener la jadeíta blanqueada y la teñida lejos de los productos químicos |
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Agua salada |
No |
Deja sal en las tallas y los engastes y corroe el metal |
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Aceite para bebé, aceite mineral, crema para manos, cera de vela |
No |
Dan un brillo pasajero que se va con el lavado, y la película que dejan retiene el polvo |
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Agua caliente, cambios bruscos de temperatura |
No |
El calor repentino genera tensiones en las líneas finas; el GIA advierte que el calor del soplete de un joyero puede dañar el jade |
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Agua oxigenada, aceites esenciales |
No |
Al jade no le aportan nada, y pueden dañar cordones, pegamento y piedras tratadas |
¿Cómo se limpia el jade que cambió de color o se ve apagado?
Si el jade cambió de color o se ve apagado, lo primero es lavarlo: una película de crema, sudor o jabón se quita con agua y jabón, pero el color que está dentro de la piedra no se va con el lavado. Los clientes nos mandan fotos de jade que se puso amarillo, blanco o apagado, y en la mayoría el jade no cambió en absoluto: lo que cambió fue la superficie. Otra cosa es la creencia de que el jade cambia según la persona que lo lleva; en nuestra guía de colores explicamos si el jade cambia de color con el uso. Después de lavarlo, busca en esta tabla lo que sigues viendo:
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Lo que ves |
Lo que suele ser |
Qué hacer |
|---|---|---|
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Una superficie apagada, grasosa o empañada |
Una película de grasa de la piel, crema, protector solar o jabón |
Lavarlo con agua y jabón y secarlo por completo |
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Un brillo menos vítreo después de meses de uso |
La cera de pulido que se va desgastando, algo normal |
Nada; con el tiempo, la grasa de la piel le da a la superficie su propio brillo suave |
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Un aspecto seco y amarillento en jadeíta de grano grueso |
La superficie propia de la piedra, que queda a la vista cuando se va la cera |
Nada, o una capa fina de cera aplicada por un joyero |
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Cada vez más amarillo y oscuro con los años |
En nuestra experiencia, años de sudor y productos para la piel sobre jadeíta de grano grueso |
Mantenerlo limpio; lavarlo no lo revierte |
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Rayas finas que no salen al lavarlo |
Desgaste por polvo de cuarzo y materiales más duros |
Un joyero puede quitarlas con un pulido |
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Blanco como tiza, empañado y mucho menos translúcido |
Posiblemente el polímero envejecido de una jadeíta tipo B |
Mandarlo a analizar a un laboratorio |
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El color mismo perdió intensidad o cambió |
Posiblemente, tinte |
Mandarlo a analizar a un laboratorio |

Cómo hacer que el jade vuelva a brillar
El jade vuelve a brillar después de lavarlo si lo que lo apagaba era una película; si era la cera que se fue desgastando, parte del brillo que recuerdas venía de la cera. Cada pieza que vendemos sale de nuestro taller con una capa fina de cera de pulido; encerar es el último paso habitual en el acabado del jade. En nuestra experiencia, el uso diario se lleva la mayor parte de esa cera en un plazo de seis meses a un año, según cómo se use la pieza. Cuando la cera se va, asoma la superficie propia de la piedra: un poco menos vítrea y, en la jadeíta de grano grueso, a veces con un aspecto ligeramente seco y amarillento. Los clientes nos escriben con frecuencia pensando que el jade se dañó, y por lo general es solo el jade sin su capa de cera. Aun así, vale la pena mostrarle a un joyero una zona apagada que no cambia con agua y jabón, porque las rayas finas también le quitan brillo a la superficie.
Que se vaya la cera no es motivo para volver a encerar ni a pulir el jade que usas todos los días. Volver a pulir es para las rayas, y en nuestra guía para pulir las rayas de un brazalete de jade explicamos cómo se hace; con el tiempo, además, la grasa de la piel le da a la superficie un brillo suave propio. No enceres ni aceites el jade por tu cuenta con cera de vela, crema para manos o aceite para bebé: el brillo dura hasta el siguiente lavado y la película retiene el polvo. Una capa nueva tiene sentido en dos casos: antes de guardar una pieza por mucho tiempo y cuando una pieza de grano grueso se ve gris y seca después de perder la cera. En los dos casos, pide a un joyero que le aplique una sola capa fina.
¿Por qué mi jade se está poniendo amarillo?
Cuando el jade se ve amarillo o marrón, por lo general es por algo que tiene en la superficie, pero cierta jadeíta de grano grueso sí cambia poco a poco con años de uso. En nuestra experiencia, las piezas de textura menos compacta pueden volverse más amarillas y más oscuras, y perder brillo, tras años de contacto con el sudor y los productos para el cuidado de la piel. Pasa en especial con la jadeíta tipo frijol (dou zhong, término del comercio para la jadeíta de grano visiblemente grueso) y con la jadeíta tipo glutinoso (nuo zhong, de aspecto denso y cremoso) de grano más grueso. Lo vemos sobre todo en el jade comercial barato, no en el material de textura fina. Lavarlo mantiene limpia la superficie, pero no revierte ese cambio.
El color propio del jade no se altera con la luz, así que si el color mismo perdió intensidad o cambió, la pregunta es si alguna vez fue natural; en nuestra guía sobre en qué se diferencia el jade tipo A del jade tratado explicamos qué significa cada etiqueta. El jade tratado sí cambia: la AGTA advierte que la jadeíta teñida puede decolorarse con el tiempo y que hay que mantenerla lejos de la luz fuerte, y un artículo de 1992 en Gems & Gemology citaba informes del sector sobre jadeíta blanqueada y rellena de polímero que se había vuelto más oscura y más gris, aunque los autores señalaban que la mayoría de las piezas tratadas no habían mostrado ningún cambio.
¿Por qué mi jade se ve blanco o turbio?
Cuando el jade se ve blanco o turbio, lo normal es que tenga encima restos de jabón o crema para manos seca, que se quitan con un lavado y un buen secado. Si después de lavarlo queda una superficie de brillo más suave y más empañada, por lo general es el acabado propio de la piedra, que asoma cuando la cera ya se desgastó. Las motas blancas en lo profundo de la piedra, que en el comercio se conocen como algodón (mian), son inclusiones naturales y forman parte del jade.
Que una pieza entera se vuelva blanca como tiza, empañada y mucho menos translúcida es una señal de alerta. En nuestra experiencia puede indicar una jadeíta tipo B envejecida, en la que el polímero usado para rellenar la piedra blanqueada con ácido se degrada con el tiempo, aunque la turbidez también tiene otras causas. Sea cual sea la causa, la limpieza no cambia nada, y mandar el jade a analizar a un laboratorio es la única forma de saberlo. En un informe de laboratorio chino, la jadeíta natural figura como 翡翠, “jadeíta”, y la rellena como 翡翠(处理), “jadeíta tratada”.
Cuidado diario del jade: el agua, cómo guardarlo y los golpes
En el día a día, cuidar el jade se reduce a tres cosas: quitártelo antes de que toque agua con jabón, con cloro o caliente, guardarlo por separado y mantenerlo lejos de los pisos duros.
¿El jade se puede mojar?
El jade se puede mojar. La piedra en sí no sufre con el agua; lo que el agua daña es lo que la rodea: la película de jabón, el pegamento, los cordones y los nudos, y el metal en agua con cloro o salada. El agua no reseca el jade ni lo debilita, aunque varias páginas de cuidados digan que sí. Quítate las joyas de jade antes de bañarte, de nadar en una piscina o en el mar, o de meterte en un jacuzzi o en un sauna: el jabón que usas al bañarte se seca y deja sobre la piedra una película que le apaga el brillo, el cloro y la sal atacan la plata y los cordones, el calor maltrata el pegamento y en un piso mojado es fácil que se te caiga un brazalete.
¿Cómo se debe guardar el jade?
Guarda cada pieza de jade por separado, bien seca, en una bolsita suave o una caja forrada, lejos de las gemas más duras. El jade tiene una dureza de 6 a 7 en la escala de Mohs, así que el polvo de cuarzo y las piedras más duras, como el zafiro y el diamante, lo rayan, y a su vez el jade raya piezas más blandas, como las perlas y los ópalos, si van en el mismo compartimento.
- Lava y seca una pieza antes de guardarla por una temporada, para que la grasa de la piel no se quede meses sobre ella.
- Guarda los brazaletes por separado; dos brazaletes apilados en una misma caja se golpean y se rayan entre sí.
- Mantén el jade fuera del baño, donde el vapor, el spray para el cabello y el perfume se depositan sobre él.
- Mantén el jade teñido lejos de la luz fuerte: según advierte la AGTA, puede hacer que pierda color.
Todas las piezas de BMjade se envían en una caja de regalo forrada que sirve para guardarlas a largo plazo.

¿El jade es frágil?
El jade natural no es frágil: el GIA describe la jadeíta y la nefrita como excepcionalmente tenaces, porque sus cristales o sus fibras están entrelazados, pero tenaz no es lo mismo que irrompible. Un brazalete que cae sobre un piso de cerámica o de piedra aun así puede agrietarse o romperse, y un golpe contra un borde duro puede astillar una talla delgada. La jadeíta tipo B puede ser más débil: el blanqueo con ácido deja espacios vacíos entre los granos, y luego esos espacios se rellenan con polímero. El artículo de 1992 de Gems & Gemology señalaba que la jadeíta blanqueada puede ser frágil.
Preguntas sobre la limpieza del jade
¿El jade se oxida?
El jade no se oxida; la plata en la que está montado, en cambio, se ennegrece. Ese ennegrecimiento es una reacción del metal, así que limpia la plata con un paño de pulir seco y lava el jade con agua y jabón. Si la piedra misma se ve apagada, es por una película o por la cera desgastada; no es lo mismo que le pasa a la plata.
¿Se puede usar limpiador de joyas en el jade?
La mayoría de los limpiadores de joyas comerciales no están hechos para el jade, y muchos contienen ácidos, amoniaco o solventes que quitan el acabado de cera y dañan las piedras tratadas, los cordones y el pegamento. Revisa la etiqueta: si no es una solución de jabón suave, usa mejor una gota de jabón para trastes en agua tibia. Un paño de microfibra común sirve para el jade, mientras que un paño para pulir plata lleva un pulidor pensado para el metal y solo debe tocar la plata.
¿Cómo se cuida el jade tratado?
Considera posiblemente tratado cualquier jade que no tenga un informe de laboratorio que confirme que es jadeíta tipo A o nefrita natural: límpialo solo con agua tibia y jabón suave, y mantenlo lejos del calor, los productos químicos y los limpiadores ultrasónicos. Si la pieza está teñida, protégela también del sol fuerte. La International Gem Society añade que la jadeíta tratada con ácido puede llegar a agrietarse.
¿Los cristales y las piedras rodadas de jade se limpian igual?
Los cristales, las piedras de palma y las piedras rodadas de jade se limpian igual que las joyas: agua tibia, una gota de jabón suave, un cepillo suave y un secado completo. Muchas piedras que se venden como “jade” en las tiendas de cristales son de un material completamente distinto, como cuarcita teñida, serpentina o aventurina, y varias de ellas están teñidas, así que el método suave es la opción segura, sea cual sea la piedra.
¿Qué diferencia hay entre limpiar y purificar el jade?
Limpiar el jade es quitarle la suciedad y la grasa de la piel con agua y jabón. Purificar el jade es una práctica espiritual: en las tradiciones con cristales se usa la luz de la luna, el humo o el sonido para limpiar energéticamente una piedra. Es una creencia sobre la que aquí no opinamos, y la práctica en sí la explicamos en nuestra guía sobre cómo purificar y activar el jade nuevo. Si la sigues, evita los remojos en agua salada y las largas horas bajo el sol fuerte que sugieren algunas guías de purificación, porque maltratan los cordones, el metal y las piedras teñidas.
¿Se puede pulir el jade en casa?
Las joyas de jade terminadas no deben pulirse en casa: el pulido del jade se logra con una serie fija de abrasivos en ruedas motorizadas, del grano grueso a los polvos de pulir, y un solo descuido quita piedra que ya no se puede reponer. Si cortas tu propio jade en bruto y tienes equipo de lapidaria, puedes pulir por tu cuenta una piedra de jade siguiendo la misma secuencia que usa un taller.

Cómo pulir una piedra de jade: los pasos de nuestro taller
El pulido del jade va del grano grueso de diamante al polvo fino de diamante en etapas fijas. Los pasos que siguen son la secuencia completa de nuestro taller, de la piedra en bruto a la pieza terminada, y nunca nos saltamos ninguno, porque, si se salta una etapa, las rayas que quedan solo se ven cuando la superficie ya está pulida.
- Da forma a la piedra con una rueda diamantada de grano 60 a 120: quítale la piel y desbasta la silueta.
- Alísala con barras diamantadas de grano 240 a 400 hasta que desaparezcan las rayas gruesas y la forma quede pareja.
- Haz el esmerilado fino con grano 800 a 1500 hasta que la superficie quede lisa y sin pequeñas cavidades, con un acabado mate uniforme.
- Haz el prepulido con grano 2000 a 3000 hasta lograr un acabado satinado uniforme.
- Pule con polvo verde de óxido de cromo para sacar el primer brillo.
- Termina con polvo de diamante micronizado, por lo general de 3.5 micras y luego de 1.5 micras, para lograr un brillo vítreo.
Cuanto más fina es la textura del jade, más fino es el polvo con que lo terminamos, y más suave y profundo es el brillo que conserva. Una pieza terminada que tiene una raya nunca vuelve al principio: el joyero empieza en la etapa que corresponde a la profundidad de la raya. Después del pulido, sumergimos nuestras piezas en cera caliente para darles una capa fina y luego las lustramos; ese es el acabado que se va desgastando con el uso diario.

¿Cómo se limpia el jade antiguo o en bruto?
El jade antiguo hay que cepillarlo en seco y enseñárselo a alguien que sepa de jade antiguo antes de mojarlo, mientras que el jade en bruto se puede frotar con agua sola y un cepillo de cerdas duras; ninguno de los dos debe entrar en contacto con ácido.
Jade con años y jade antiguo
El jade antiguo solo debe limpiarse con un cepillo suave y seco hasta que lo haya visto un valuador o un restaurador. Los siglos bajo tierra cambian la superficie de un jade, y los museos registran esos cambios como parte del objeto: los Harvard Art Museums describen la superficie de un disco de jade de la dinastía Zhou Oriental como “casi totalmente calcificada y decolorada”. Esa superficie forma parte de la historia y del valor de la pieza, así que frotarla puede quitarle justo lo que hace que valga la pena conservarla. Nunca le acerques ácidos, acetona ni limpiadores alcalinos.
Jade en bruto
El jade en bruto se limpia con agua sola y un cepillo de cerdas duras, y nunca se deja en remojo en ácido, porque el blanqueo con ácido es el primer paso para fabricar jadeíta tipo B. En Hpakant, la mayor parte del material en bruto sale envuelto en una costra gruesa de lodo de la mina, y los comerciantes la quitan con una pistola de agua a alta presión antes que nada, porque todas las señales en las que se fija un comprador están en la piel que hay debajo. En nuestro taller de Kunming, lo primero que se hace con cualquier piedra en bruto es lavarla a fondo con agua a alta presión pasando un cepillo duro por cada hendidura, y luego secarla por completo antes de que alguien estudie la piedra o marque una línea de corte.
En casa, una manguera o el agua de la llave y un cepillo de nailon de cerdas duras hacen el mismo trabajo; en nuestra guía sobre cómo identificar el jade en bruto explicamos en qué fijarte una vez que la piedra está limpia. Deja que la piedra se seque por completo antes de juzgarla, porque el jade en bruto mojado se ve más verde y más translúcido de lo que es.

¿Cuándo hay que dejar de limpiar el jade y llevarlo a un joyero?
Deja de limpiar el jade y llévalo a un joyero cuando el problema sea estructural y no de suciedad: algo flojo, agrietado, astillado o gastado por completo. Un joyero de tu zona que trabaje con piedras puede resolver la mayoría de estos casos.
- Una piedra que se mueve en su engaste, o una línea de pegamento visible
- Una línea en la que se engancha la uña, o una línea que antes no estaba
- Una astilladura en un borde o junto a un orificio
- Un cordón deshilachado o un nudo que se aflojó
- Una raya que quieras quitar con un pulido
- Un cambio de color que no se fue con agua y jabón; en ese caso hace falta un informe de laboratorio, no un joyero
- Una rotura: en nuestra guía sobre qué hacer si se rompe tu jade explicamos también qué reparaciones vale la pena hacer
Soy Hong, fundador de BMjade, y en nuestra página Sobre nosotros explicamos cómo conseguimos y certificamos cada pieza. Compro jadeíta en bruto en Hpakant desde 2016 y la termino en nuestro propio taller de Kunming. La mayor parte de lo que cuento en esta guía sale de las fotos que nos mandan los clientes cuando una limpieza salió mal, y de las piezas que nunca necesitaron más que agua y jabón.
Fuentes
- GIA. “Jade Care and Cleaning Guide.” Consultado en octubre de 2026.
- American Gem Trade Association. “Gemstone Information Manual.” 16.ª ed., abril de 2021.
- International Gem Society. “Jadeite Value, Price, and Jewelry Information.” Consultado en octubre de 2026.
- Fritsch, Emmanuel, Shun-Tien Ten Wu, Thomas Moses, Shane F. McClure y Mike Moon. “Identification of Bleached and Polymer-Impregnated Jadeite.” Gems & Gemology, Fall 1992.
- Harvard Art Museums. “Disk with Pattern of Plastic Curls.” Ficha de catálogo de Max Loehr. Consultado en octubre de 2026.